Desde el B&B Il Terrazzo se llega a Todi siguiendo
las carreteras en dirección a la SS 448. Durante largos tramos,
la ruta acompaña el curso del Tíber y las orillas del lago de Corbara,
atravesando gargantas rocosas y zonas de campo.
El trayecto merece hacerse sin prisas. En algunos puntos,
el río discurre entre paredes rocosas escarpadas; un poco más adelante,
el paisaje se abre hacia colinas, bosques y campos cultivados.
Es una de las rutas más sugerentes entre dos importantes ciudades de arte de Umbría.
Todi se alza sobre una colina en posición dominante sobre el valle del Tíber.
Sus orígenes fueron probablemente umbros; más tarde la ciudad entró en contacto
con el mundo etrusco y, en época romana, se convirtió en colonia
y municipio con el nombre de Tuder.
Durante la Edad Media se convirtió en un poderoso municipio libre.
El periodo comunal trajo la construcción de palacios, iglesias
y fortificaciones, además de frecuentes conflictos con ciudades cercanas,
entre ellas Orvieto, Spoleto y Narni.
Todi conserva el carácter recogido de una ciudad medieval,
pero también ofrece amplios espacios panorámicos desde los que la mirada
sigue el curso del Tíber y las colinas del centro de Umbría.