Uno de los aspectos más sorprendentes de Orvieto se encuentra oculto a pocos metros
bajo su centro histórico. A lo largo de los siglos, sus habitantes
excavaron la toba creando un vasto conjunto de cuevas, túneles,
pozos, cisternas, canteras y espacios destinados al trabajo.
Este mundo subterráneo no nació siguiendo un único proyecto.
Cada generación adaptó la roca a sus propias necesidades:
los etruscos buscaron y almacenaron agua; en la Edad Media se extrajeron
materiales de construcción y se crearon almacenes, mientras que en épocas
posteriores algunas cavidades se utilizaron para producir aceite, criar
palomas y conservar alimentos y vino.
La visita guiada a Orvieto Underground permite
recorrer algunas de las cavidades más significativas y leer,
directamente en las paredes, las huellas dejadas por las personas que
trabajaron y vivieron en el subsuelo.
El subsuelo de Orvieto es un archivo excavado en la piedra:
pozos, nichos y marcas de herramientas cuentan una historia que
en la superficie habría desaparecido casi por completo.