Asís se extiende por las laderas occidentales del Monte Subasio,
en una posición panorámica sobre el Valle Umbra. Las casas construidas con la piedra
clara y rosada del monte, las murallas, las torres y los campanarios forman
un paisaje urbano inmediatamente reconocible.
La ciudad es conocida en todo el mundo por ser la tierra natal de
San Francisco, patrón de Italia, y de
Santa Clara. Su testimonio marcó
profundamente la identidad de Asís y convirtió el centro
en uno de los principales destinos espirituales y culturales de Europa.
Pasear por Asís significa atravesar distintas épocas:
restos romanos, iglesias románicas y góticas, palacios medievales,
conventos y fortificaciones aparecen a lo largo de calles en pendiente,
arcos y plazas con vistas al valle.
Desde el año 2000, Asís, la Basílica de San Francisco y los demás lugares
franciscanos forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO,
un reconocimiento que incluye no solo monumentos individuales,
sino también la relación entre la ciudad, el paisaje y la memoria franciscana.
Asís une la monumentalidad de sus basílicas con la sencillez
de sus callejuelas, huertos y olivares que descienden hacia la llanura.