English
Italiano
Español
...vuelve qué es Orvieto?
adelante...
Una ciudad, un vino, una
catedral, un pozo. Una (Rupe) Peña. Una joya de salvar,
un ejemplo de como restaurar. Un centro por congresos, Orvieto
Underground. Y' este, y es mucho de más. Velzna,
Urbs Vetus, Orvieto. Cojámoslos uno por uno.

LA Peña
- A menudo es llamada sencillamente así: La Peña.
Y es lo que es. Un enorme bloque de roca que de repente salta
fuera del llano, sin casi ningún preaviso, con paredes
de roca prácticamente vertical. Se formó unos cien
mil años hace, cuando una espantosa erupción volcánica
depositó capas sobre capas de "pozzolana" (material
silíceo que reacciona químicamente con la cal a
la presencia de agua formando una óptima argamasa de cemento)
y toba. El tiempo y los cursos de agua jugaron a largo con este
gran entablado de blandas rocas volcánicas, erosionándolo
y perfilándolo hasta que todo lo que quedó en soberbio
aislamiento, no estuvo sino la Peña.


Una joya de salvar - Justo
así, en el 1978, una revista americana puso este título
un artículo sobre Orvieto. A una incesante serie de derrumbes
que desde siempre limitó el perímetro de la Peña,
aquel año se sumó la separación de una enorme
rebanada de toba, a en cuanto dos o trescientos metros de la Catedral.
El problema de afrontar no fue ciertamente simple, ya que las
causas primarias de los derrumbamientos debieron ser investigadas
en las peculiaridades de las capas de roca que sustentan a la
ciudad. El gran banco de toba, en efecto, apoya sobre una vasta
capa de arcilla que, particularmente plástico e inestable,
no está seguro el zócalo ideal por esta friable
roca volcánica cuya solidez aparece ya minada por la presencia
de una espesa red de fracturas. Así, con el pasar del tiempo,
Usted Peña está sometida a continuas exfoliaciones
y, como fuera una gran alcachofa llegada a maduración,
largas "hojas" de toba se separan lentamente de las
paredes verticales, se inclinan hacia el exterior y por fin, inexorablemente,
caen. Dichosamente el elevado valor arqueológico, histórico,
artístico y paisajístico de Orvieto hizo de caja
de resonancia por la alarma despertada por las precarias condiciones
estáticas de la ciudad; ya en aquel año una medida
legislativa insólitamente rápida (ley n.230 del
25.5.1978) dispuso una primera asignación de seis mil millones
de viejas liras, destinado al saneamiento de la Peña. Las
intervenciones no se limitaron a la "clavazón"
de las grandes hojas de toba, pero invirtieron otros aspectos
del complejo problema. El alcantarillado, en parte anciana de
un siglo y responsable de notables pérdidas de agua y alpechines,
vinieron completamente restablecida; sobre la colina a los pies
de la Peña y sobre la faja perimétrica de la Peña
misma fueron instalados sensoriales capaz de notar - a trabajos
completados - el sublevarse de cada fenómeno desmoronadizo;
más que un tercero de las grutas existentes fueron notadas,
fotografiáis y estudiadas; fue repensado el tráfico
vehicular urbano ideando un proyecto a vasto rayo denominado Despacio
Movilidad Alternativa" que ha llevado fuera a la realización
de dos grandes aparcamientos ciudad, (uno - ex. Campo de la feria
- unido al centro con un recorrido mecanizada galería -
de escaleras móviles y ascensores) y al restablecimiento
del viejo Funicular a agua que remonta al 1888 qué hora,
electrificada y con cabinas confortables y modernas, supera el
desnivel de 156 metros entre la estación ferroviaria y
el casco antiguo en menos que dos minutos, encaramándose
velozmente sobre de una vía de 577 metros que presenta
una inclinación mediana del 27,86%.


Un ejemplo de como
restaurar una ciudad medieval - Usted preocupación
por la estabilidad de la Peña también fue capacitado
a la preocupación para la supervivencia de la ciudad y
sus monumentos. la Catedral fue naturalmente objeto precioso del
programa de restauraciones, que interesaron particularmente los
frescos del Signorelli, la bonita Virgen en trono con el Niño
de Gentil de Fabriano, el ábside con la cristalera cuatrocentista
y los mosaicos de la celebérrima fachada polícroma.
Trabajos de restauración de gran empeño también
fueron encaminados como en otras iglesias ciudades aquel de Sant'Andrea,
construida sobre un interesante palimpsesto de ruinas etruscas,
romanas, paleocristianas, y aquellos, reductos en estado ruinoso,
de Sant'Agostino y del Carmine que serán en fin destináis
a empleos civiles y aquel de los San apóstoles. También
el Teatro Mancinelli, bonito ejemplo del siglo XIX de teatro a
la italiana, ha podido por fin realzar el telón después
de una esmerada restauración durada algunos años.
Pero, quizás, el ejemplo más epatante, dice a cuatro
estrellas", de restauración es lo que ha hecho "renacer"
el Edificio del Pueblo. quì los restos de etruscos y medievales
hallados en las salas de la entreplanta "conviven" con
las instalaciones técnicas de un moderno centro del congreso,
exaltando, con su presencia, el atractivo de las poderosas estructuras
del siglo XIII del edificio. a veces Orvieto semeja ser una de
las ciudades imaginarias de Italo Calvino, dónde todo parece
sea en construcción o en restauración. Sacas un
andamio en una calle y he aquí ya remesa en otra. "Por
qué la construcción... continua así a largo?"
"Porque no empiezas la destrucción."


Un centro congresos
- gracias a la restauración, el Edificio del Pueblo
ha vuelto a su destino de empleo originario, por el que fue edificado
en el Doscientos como lugar para hospedar reuniones. Orvieto ahora
este espléndido edificio de los congresos, con el aula
principal, la Sala de los Cuatrocientos, capaz nota de cuatrocientos
sitios, con cabinas por la traducción simultáneos
aparejos por exhibiciones, sales más pequeñas por
conferencias y encuentros, el todo planeado eliminando cada barrera
arquitectónica.


...vuelve
adelante...