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...vuelve qué es Orvieto?
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Una ciudad, un vino, una
catedral, un pozo. Una (Rupe) Peña. Una joya de salvar,
un ejemplo de como restaurar. Un centro por congresos, Orvieto
Underground. Y' este, y es mucho de más. Velzna,
Urbs Vetus, Orvieto. Cojámoslos uno por uno.

Una
ciudad subterránea - otro de los aspectos
que devuelven Orvieto único y excepcional es la presencia,
justo bajo él poblado, de un extenso laberinto de grutas,
galerías, subterráneos, pozos y cisternas, creado
por la obra del hombre en casi treinta siglos de extenuante y
continuo trabajo de excavación dentro de la Peña.
este vasto y articulado complejo galería ha permitido a
la ciudad de beber agua sonsacada a la hoja freática, profundas
decenas de metros o colección y guardada en las circulares
cisternas. Le ha permitido de crecer, proveyendo material de construcción.
Le ha permitido de vivir, proveyéndola de lugares de trabajo.
Hoy las permite de hallar las huellas de su antiguo pasado. en
efecto, una larga obra de búsqueda emprendida por los espeleólogos
ha permitido descubrir, justo en las grutas, numerosos fragmentos
de Velzna, la ciudad etrusca. De la húmeda oscuridad del
laberinto, han emergido las primeras galerías le realizadas
en Orvieto, enseñando parte de los restos de aquel asentamiento
de que en superficie no queda ya casi nada. una visita guiada
que parte de los despachos de la empresa turismo - en plaza de
la Catedral - todos los días a las horas 11.00 y a ella
horas 16.00 y recorre amplias grutas del curso llano y falto de
dificultad, permite de encontrar, junto a personal calificado,
las huellas dejaran por la vida cotidiana, de los empleos, del
trabajo de los antiguos habitantes de la ciudad, explorando la
fascinadora e insospechable memoria subterránea de Orvieto.


Velzna -
La primera urbanización surgida sobre la Peña que
pueda ser definida ciudad, fue Velzna. Entre los más importantes
centros de la confederación etrusca. Velzna fue destruido
A.C. a roma en el 264, después de un asedio durados dos
años. Actualmente no quedan sino pocas huellas. En los
aprietas Pozo de San Patricio es posible ver las ruinas del Templo
del Belvedere; apenas fuera de lo poblado, sobre el lado Norte,
es visitable la necrópolis del Crucifijo de la Toba, verdadera
ciudad de los muertos, con tumbas a dado alineado largas calles
ortogonales entre ellos; de la parte opuesta, a sur, se encuentra
el necrópolis-santuario de Cannicella, dónde el
famoso Venus de Cannicella fue hallado, arcaica de mármol
que representa un desnudo de mujer, (en origen, quizás,
representó un desnudo masculino, un kouros). Muchos restos
de Velzna son escondidos en cambio en el subsuelo y solista vagando
en el laberinto subterráneo que se extiende bajo la ciudad,
es posible darse cuenta de la abundancia de testimonios arqueológicos
que puede jactarse Orvieto. La búsqueda arqueológica
sida capacitado adelante de año en año de la Superintendencia
Arqueológica para Umbría, de la Región Umbría
y de la universidad de Perusa, permite de conseguir un buen número
de informaciones sobre los primeros habitantes de la Peña.
Sabemos, sólo para hacer un ejemplo, que el orden institucional
ciudadano pudo definirse, considerado el período histórico,
y que la clase social social principalmente representativa fue
la burguesía. Esta última observación permite
de diferenciar claramente Velzna de otras realidades, cuales Tarquinia,
dónde la nobleza detuvo el poder ciudadano.


Urbs vetus
- Ciudad Vieja. Fue el Orvieto de la Mediana Edad, fértil
de fervor religioso y de fermentos políticos. Inició
entonces la construcción de la Catedral, a cuyo todo el
pueblo participó de manera tangible con donaciones, que
curiosamente aumentaron de consistencia en los períodos
en que la peste golpeó más duramente ( XIV, XV y
XVI siglo ), con el pago sobre los impuestos de propiedad ( los
primeros libros catastrales remontan al 1292 ) con legados testamentarios.
El territorio municipal, vasto, se extendió del curso del
Tíber al Monte Argentario. Orvieto medieval se embelleció
con edificios que todavía hoy testimonian el resplandor
de aquel período, construidos por asambleas municipales,
para los Dioses Siete que representaron las Artes, para el Capitán
del Pueblo, para los Papis, que más veces establecieron
aquí su sede provisional creyéndose más a
lo seguro que a Roma. El Edad Media no fue pero sólo la
edad del oro por la ciudad. Combates despiadados entre Güelfos
y Gibelinos causaron por años lutos y destrucción.
Bastos pensar que en el período en que estas luchas fueron
más ásperas, después de tres días
de feroces choques, dentro de las paredes se contaron cuatro mil
muertos y trescientas casas de la facción gibelina rasa
al suelo.


Un lugar de romería
- El lugar de un milagro, o casi ( aunque un milagro es indudablemente
la Catedral ). Usted tradición católica transmite
que el acontecimiento milagroso ocurrió en el 1264 a Bolsena,
cuando un sacerdote bohemio que nutrió dudas acerca de
la real presencia de Cristo en el eucarestìa, partiendo
la hostia consagrada la vio redactar sangre. En aquel año
el Pontífice Urbano IV le residió en Orvieto, por
tanto aquí vino solemnemente pasajero el paño que
revistió el altar, lo Corporal, manchado de sangre milagrosa.
El Papa proclamó por lo tanto la fiesta del Corpus Dominós,
Tommaso de Aquino encargando de componer de ello el despacho.
El entero hecho es contado por la serie de frescos que adornan
la
Capilla de lo Corporal, en Catedral, dónde millares
de romeros se recogen en ruego delante de la antigua reliquia
que exhibición todavía evidente las huellas bermejas
de aquel lejano acontecimiento. En la misma Capilla también
es conservado el maravilloso relicario en plata dorada y esmaltes
realizados en el 1337 del orfebre Ugolino de Vieri.


La procesión
del Corpus Dominós - También quì
por quien vivas desde siempre a orvieto, la procesión representa
cada año algo que ver, algo a cuyo a lo mejor participar.
La corte histórica que enseguida la precede, por solemnidad
y riqueza de costumbres, emana un atractivo que es imposible no
advertir. En ninguno otra ciudad de Italia se ven desfilar costumbres
de factura más preciosa, realizados de terciopelo y seda
con bordados en oro puro; el calzado son todo de cuero, cosida
a mano; los yelmos, las corazas, los escudos, las arman, estoy
de hierro batido. Pero quizás lo que contribuya a crear
la atmósfera particular que circunda el cortejo es la actitud
de los más de trescientos personajes históricos
que, circundados por el ondeo de las estandartes que llevan las
insignias de las Corporaciones de las Artes y Profesiones, de
los Barrios, de los territorios sometidos al Ayuntamiento medieval,
de la Milicia, desfilan con rigurosa compostura, solemnidad y
dignidad, en un perfecto y sugestivo juego de identificación
con el antiguo personaje de que visten los vestidos.



Una tradición
artesana - Pero Orvieto todavía es tanto otras
cosas. Y' "artesanía", por ejemplo. Quì
la producción de la cerámica es una tradición
que tuvo origen con el nacimiento mismo de la ciudad. En el trescientos
la típica elaboración orvietana se distinguió
de las otras por el perfeccionamiento color turquesa y marrón
quemado. Echa el ancla hoy se encuentran trozos inspirados a los
antiguos ejemplares expuestos en las numerosas tiendas. La profesión
a menudo es transmitida por padre en hijo y cada artesano reinterpreta
la tradición con aquel matiz de estro personal que diferencia,
personaliza y valoriza las varias creaciones. No todos los ceramistas
orvietani siguen alambiques tradicionales. Algunos jóvenes
recorren calles diferentes experimentando nuevos colores y nuevas
formas, con resultados que completamente premian su búsqueda.
Una elaboración artesana que Orvieto tiene prácticamente
perdido, es aquel del encaje. Y' ya cada vez más raro encontrar
estas increíbles obras realizadas con refino hilo de lino
entrelazado con el empleo de sutiles agujas de ganchillo. Una
vez el lino fue importado por Irlanda y eso determinó el
nombre que es dado comúnmente en la ciudad a estos encajes,
dichos precisamente "trabajo de Irlanda". Un poco por
la gran dificultad y los largos tiempos que solicita, un poco
por el elevado precio de venta, el "trabajo de Irlanda"
está desaforadamente lentamente desapareciendo del panorama
de la artesanía orvietano. Otra actividad un tiempo florido
y ahora bastante en decadencia es aquel del hierro batido. El
último maestro, artífice - además - de una
de las borradas internas de la Catedral y una de las cancelas
del Edificio Soliano, ha desaparecido de algún año
y no queda ahora sino una sola fragua activa en cuanto fuera ciudad.
La elaboración de la madera está en cambio muy viva.
Probablemente gran parte del mérito va a la familia Michelangeli,
que obra en el sector de cinco generaciones. La calle dónde
se abren los numerosos escaparates de las callejuelas más
típicas de Orvieto, gracias a la serie de caballos de madera
a tamaño natural que estos Carpinteros con el "f"
mayúsculo han realizado y luego, como antiguos gentilhombres,
dejados bajo casa.

Orvieto hoy
- Cosa se puede decir ciudad de hoy? Qué todavía
es bastante tranquila y silenciosa, aunque el tráfico y
los aparcamientos empiezan a crear algún problema. Qué
en las noches de verano, en plaza Catedral, entre el zumbido de
la gente y las golondrinas que vuelan en picado se tiene algo
fuera la sensación de vivir sobre de una isla un del mundo.
Qué, como todas las ciudades, tienen sus lugares particulares:
el Curso, dónde para los jóvenes es de obligación
"el paseo" nocturno; los "Colonnacce", característico
rasgo de callejuela perimétrica que de Plaza san Giovanni
parte rápido, justo a pique sobre la Peña; los callejones,
dónde el silencio permite de escuchar el ruido de los mismos
pasos. Probablemente, en cambio, todo Orvieto, es un lugar particular,
con sus callejuelas demasiado apretones por las exigencias modernas,
sus plazoletas, dónde de verano comités organizan
alegres fiestas populares, sus panoramas, sus grutas, su Peña,
sus necrópolis, sus museos, sus iglesias y sus casas medievales
que devuelven la entera ciudad un tipo de museo total, que esperamos
quede siempre vivo.
